13.10.11

EL FESTIVAL QUE NO FUE



Una vez por semana suena el teléfono a una hora inconfundible: en mi casa las apuestas por saber que pariente llama no prosperan. Mientras mi viejo me saluda voy entrando en conexión con el llamado rutinario, pero esta vez, me sorprende un poco el fundamento informativo con el que se desarrolla dicha comunicación.
Después de muchos años (muchos años) mi padre tiene una agenda exacta de mis actividades musicales, preguntando y repreguntando por cada actuación.
Llegamos así al resumen del festival auspiciado (si se quiere) por la Secretaría de Cultura de la Nación, con el apoyo "local" de una agrupación barrial kirchnerista de San Telmo.
A cada explicación y comentario la devolución paternal siempre es de un escalón más arriba. Como aprovechando cierta libertad temporal para definir opiniones. Sin embargo por primera vez en años mi papá casi ni habló. En realidad no lo dejé hablar. Me sentí él, con enojo, y el se dio cuenta que su hijo lo estaba reemplazando en una discusión ganada.
Nunca pudo opinar mas allá de la "charla política" porque fuera de eso, no tiene idea de como se afina una guitarra, de como hay que hacer para vender 50 putas entradas para poder tocar, o como se prepara el engrudo. No sabe. Y el que no sabe no tiene muchas chances de opinar. Pobre viejo...

El sábado 8 de octubre volvió a pasar lo mismo que viví en la Laguna de Gómez, hace muchos años cuando en Peligoso Vudú no existían coincidencias. Contradicción parte 1. Aquella vez (y la crónica de ese momento está en este blog) la banda tocó a pesar de diferencias internas. Abel Miguel, el ciclo de Meoni, la actualidad porteña... Es todo una contradicción. Algo que se repite, pero cabe preguntarse el por qué. Además me causa gracia haber tocado luego en esa misma laguna.. con Pier!!!

Esta pregunta tiene respuesta. Respuesta para muchos como mi viejo que no tienen idea lo que es aprovechar recursos técnicos (el sonido era tremendo) que son imposibles de solventar económicamente para una banda como Viejo Smoking, ayer, hoy y tal vez, siempre.
Pero lo que mas me molesta es que gente que debe tener de memoria un proyecto de ley sobre la música no se interese en su ejecución práctica, mientras la mayoría de nosotros, aislados y encerrados en paradigmas baratos, estamos esperando un guiño. ¿No se dan cuenta que las tienen de ganar?

Mi viejo escucha. La verdad que me sorprende. No dice nada. Está atento. Mi crónica, creo, es puntillosa, sin vueltas. Se la ejemplifico, con los personajes que mi papá siempre trajo a la mesa: Rotili, el gordito Nieves, Rubens. Así de simple y criollo. De él tengo el enojo y el lo entiende. Creo que me da ese espacio en el teléfono, lo disfruta.

El sábado 8 de octubre se realizó un festival que no fue. Simplifico: se dividió en dos tandas: "bandas locales" y Pier. (Pier es una banda de Boston, Massachusetts?). En el medio una murga. Y en algún momento el discurso de Amado Boudou. Conclusión: sáquense de encima las primeras bandas, metan a la murga y dejen todo dispuesto para que hable el Ministro. Pier: cierra.
Negocio. Claro, negocio. Y no tiene que ser un negocio: un festival de estas características tiene que tener un mensaje que la mismísima gente de "Cultura" deja de lado: integrar proyectos, ideas, gente que trabaja por algo más que un acceso a una carpa vip. Y de fondo, no nos olvidemos el proyecto de Ley.

La llamada se hace larga y no quiero empezar a aburrir a mi viejo. Demasiado sorprendido estoy por dos cosas: primero por la exactitud del conocimiento de Ernesto Martín, mi padre, sobre mis actividades musicales, y otra, por la lejanía total que existe entre una implementación real de una ley que está más verde que el pasto y las arboledas del Parque Lezama.
Despido a mi papá, le agradezco el llamado. Me dice que viaja a Benito Juárez, a ver a su madre, mi abuela Beba, y sentencia su saludo con algo que irrita: "los políticos son todos iguales, vos solo no vas a cambiar nada".

Martín Elordi

Lista de temas: Se ríe estando borracha - Hielo - Sueños arrugados - Jugando de 5
Invitados: Peluca Weeds (armónica)


Agradecimientos: al chaval de la camioneta que colaboró con un flete inoportuno, a Seba Badía, Chango, Juancito y Celeste, Yam, Delfinita.

1 comentarios:

Jose dijo...

Durisima crónica. Creo que no se puede refutar ni una sola palabra de este texto. Brillante.