16.5.10


CHAPLIN, NO LE PONGAS TANTA ONDA.

La banda se presentó en General Las Heras, el viernes 14 de abril en Chaplin Bar. Dejamos una mínima muestra de lo que significa el esfuerzo por salir a tocar afuera de Capital en lugares en los que les importa poco y nada lo que uno hace.

Fue algo simple: duró apenas ocho canciones. Aparentemente para el encargado del lugar (un mediocre sonidista con mediocres actitudes) fueron suficiente para terminar nuestra primera presentación en el ahora popular pueblo de General Las Heras, provincia de Buenos Aires.
Por suerte hemos transitado por ciudades en las que los gestos valen más que mil palabras, y así, dejar miles de anécdotas en base a recitales como los de Río Colorado, Santa Rosa o Choele Choel, entre otros.
Esas historias todavía están presentes en la memoria porque hicieron a la historia del grupo que por aquellas épocas recién arrancaba.
Un tipo que opera sonido (posta no tiene idea de nada) con la música del bar al palo da a priori, una muestra de lo que puede llegar a pasar luego. Cero onda. Es probable que al tipo, a este estúpido, le importe un huevo el hecho de que un grupo se movilice para poder presentar lo que hace y defiende, pero de ahí a pedirte que "hacé un cover porque te quedan 5 minutos" no tiene sentido.
Me preguntaba si es porque tiene suerte de tener plata y administrar un bar, o realmente en Las Heras era lo único que ese viernes estaba abierto.
O debe haber pensado que Viejo Smoking era una banda tributo y las versiones de nuestros covers le daban la pauta de que por eso teníamos que tocar lo que la gente pedía.
Nosotros no viajamos para eso y se ve que el impresentable no entendió. Sino me hubiese pedido algún disco, indagar por internet que onda nuestra música, pedir algo de info.
Con respecto a la banda rescato el buen ritmo de los temas, como intentamos sonar a pesar de las adversidades técnicas que fueron culpa del ignorante sonidista y la buena onda de los pibes que viajaron para estar.
Si vas a Chaplin Bar, llevá sonidista, como mínimo y una mochila cargada de paciencia.
A nosotros se nos agotó.

Agradecimientos: Ramiro, Fran, Seba Badía, "al Hombre Chango", Nico Ayardi y al Turco.