ESO QUE SE LLAMA SUR
La presentación de "Deja vu de Balvanera" se hizo realidad en la Patagonia. Pendiente en el cronograma, Viejo Smoking conservó la impronta rockera de San Telmo para compartir con allegados un proyecto culminado. Además, el último show de Lacaze.
Como quisieran esos mismos aventureros creer que Cipolletti pueda parecerse a Río Colorado. Al menos, a Santa Rosa, La Pampa. De última, Bernal... Buenos Aires.
Y volver a empezar.
El análisis puede ser pieza fiel de archivo, el día que el legado de la lectura recaiga en los ojos conocidos (o no tanto) para tener como un recuerdo semejante show de Viejo Smoking (algo íntimo y dedicado a sorpresivos caminantes)
Cipolletti es así, una sub-cuna. Mencia (Poroto) llegó a decirme que es una ciudad histórica más importante que Neuquen Capital, pero eso se tendrá que volver a analizar el día que vuelvan las reaperturas de recintos como Viejo Teatro, evaporado vaya a saber uno porque motivo.
También para ellos, será un "volver a empezar".
Al ser el final de los recitales de Dalmiro Lacaze en la crónica no pueden desaparecer momentos oportunos del comentario. Si el Fede dice que el show del 30 de enero está en el top3, es por algo.
La prensa hizo lo suyo: no por nada los datos del recital se publicaron en los dos diarios más importantes de la región.
Tanto el Río Negro y su "Guía del ocio", como así La Mañana de Neuquén, hicieron aluciónes sobre éste encuentro de música sin fronteras, sin ciudades ni DNI, que separare el sueño de la realidad y de disfrute.
Inclusive un acústico sirvió de promoción: en LU5 apareció uno de esos contactos inesperados por el destino (que uno cree tan injusto cuando no le sale una -destino-). Esta vez fue derrota para los antirutina.
Cipolletti fue así, un desacierto. Por el lugar más que nada. Viejo Smoking se define como una banda "antrista", pero el antro de Macedonia superó expectativas. Sucede que el bar, en pleno centro, no es conocido por nadie en toda la ciudad.
Cipolletti, ésta vez jugó en contra.
La lección infinita es importante. Las vivencias quedarán recordadas no solo por Mencia, a quién le he pedido "silencio", sino también por ese entorno que esperó hasta tan tarde el primer acorde del recital.
Y mientras termino la copa de vino que me llevó a escribir ésta crónica, insisto con el mismo discurso de hace casi diez años.
Que importante es un recital, lo que deja, lo que me deja pensar en lo que fue. Cuanto importa lo que viene, que haremos y que será.
Gracias al Sur, somos Viejo Smoking. No hay que renegar ni desperdiciar movida por lo que hicimos, porque es de donde venimos.
El Dal, ya no va a estar. El es de una ciudad llamada Cipolletti. Quedamos nosotros, de una parte del país llamada Sur.
Sigamos con esa raíz, con las mismas ideas, es lo que nos queda. Es de donde venimos.
Martín Elordi
para radiorock.com