CUESTIONES DE BALANCE
Finalmente logré mi cometido: burlar la defensa estética del blog a la cual estaba aislado. Finalmente, me escurrí por las sombras y pequé como se debe, de frente y hablando claro en un medio que se va tornando popular de a poco (o al menos difundido).
Poroto Mencia me decía que no era lógico ni ético mi pasar por éste blog, que no podía dejar estampa y ni siquiera autocrítica alguna (sea personal o de mi entorno) como la mayoría estima.
Sin embargo aquí estoy, mientras algunos duermen, mientras saboreo un trago bien fresco, todo para contar una simple historia que tiene un título odioso y hasta discriminable: balance del 2008.
El 2008 fue bastante malo. Resumido así, a las apuradas... Lo primero que se me viene como conclusión.
Es clave (si Poroto me deja) separar los tantos y hablar tanto de cuestiones personales como de periféricas
Personalmente, y siendo muy sincero, fue un año para crecer y creer. Crecí desde mi casa y con mi gente, básicamente mi entorno (compuesto por familia y amigos) y a partir de cambios que se fueron dando empecé a creer en ideas más cercanas a la naturaleza de la vida que al descontrol del barrio en el que vivo. Ustedes pensarán ¿me drogué? No son drogas, es verlo. Vean y vivan, cerca o de lejos, en éstos tiempos de crisis y se preguntarán el por qué.
Mi última canción es ésta síntesis, se llama "35 minutos" y habla sobre el aproximado de tiempo que pierdo en mi vida cada vez que descarto diariamente horas y momentos de mi ser que no podré recuperar nunca más, que perdí para otros y por otros, para que la vecina (monja ella) me diga luego que "el tiempo pasa muy rápido, nos ponemos viejos... que lo tiró, que calor que hace, no?"
Los editores a esta altura se preocupan por el ruido de mi tipeo y comienzan a culparse. No saben que en realidad los he "envenenado" con medicamentos naturales provenientes de zona Sur. Están contentos, rien, me guiñan... Quiere decir que tengo vía libre y escribo lo que se me antoja.
Por eso, retomando, mi vida se va convirtiendo en canciones, frases y estribillos que imagino desde el puto colectivo, cagado de calor. Me importa un carajo, bah... en realidad no me importa un carajo...
Cuanta contradicción.
Me serviría otro trago, pero el reloj me va a gritar a eso de las 6.30, entonces mi debate (personal de éste año) quedará en compensarlo o decidirme por el sí.
Quien me conoce, sabrá la respuesta.
He aquí la historia del año, la que me frena en este momento para seguir escribiendo. Soy un tipo que entiende que se ha mandado macanas y pasos en falsos, que a pesar de eso lo bueno fue la iniciativa por la interpretación; que nada justifica los errores y que es mejor manifestarse con ellos a partir del aprendizaje. Aprender.
Las ratas de mierda de la EAN, mi ex trabajo pueden dar crédito a las teorías de los errores, a la bajeza humana, al descrédito personal. A la traición.
Pobres pelotudos, pelotudos de mierda. Esos pelotudos con nombre y apellido son los que cagaron el año, lo tiraron a la mierda, descartaron posturas e ideas y se cagaron en amigos. Ratas de mierda, Leandro, Mareke y el Mono, ratas.
Son los únicos amigos de un tipo que no tiene amigos, entonces ¿qué les queda a ellos?
Lo bueno del 2008 vino particularmente por la música, pero sobre todo por "momentos". Aquellos que acompañaron etapas de dificultades engrandecieron la personalidad de todos, no solo de los que estaban mal, sino de los que ignoraban poder estarlo en algún momento.
Esa madurez, pocas veces común, se trasladó con aires de herejía entre fieles pecadores, soñadores y enamorados de las noches, las estrellas y la luna.
Despúes siguieron los desvelos y a pocos les importó.
Tener un tercer disco pega también, pega bien. El gesto de insistir ha sido y es una carretera interminable y por eso no se abandona la idea de un cuarto, un quinto... o de largar todo.
El lazo mas importante es el que se creó puertas adentro. Desde mi casa, la contención en todo fue contagiosa y recíproca, por lo que se convierte en lo mejor (lejos) que haya vivido en el 2008.
El año que sigue lo arrancaremos con cambios inevitables: hace pocos días se confirmó que Dalmiro deja la banda para aventurarse en Estados Unidos, a partir del mes de mayo.
Mientras tanto se suman proyectos: la opereta inconclusa tendrá fecha de estreno aunque no esté terminada. Una locura.
A partir de muchas cosas que mezclo cuando pienso, me voy dando cuenta que la generación de la cual provengo acarrea dificultades muy ignoradas, y que en base a una casi extinta juventud, no se toman en serio de cara al futuro.
¿Qué onda los que nacimos en los inicios de la década del ´80?
"No se lo que quiero, pero lo quiero ya". Invocando a Luca Prodan, desde mi trabajo me marcan como partícipe de una movida que necesita respuestas inmediatas y signos de ascenso y cambios positivos a cortísimo plazo.
Que error, yo solo quiero tener mis plantas, vivir en paz, lejos de mambos exitistas impuestos por órdenes y obligaciones X.
Veo que el texto se me hizo largo. Insisto en el tono personal... Ya está saliendo el sol, aunque no veo signos de reacción en los responsables de este blog. Estoy a un solo paso de publicar la nota y que ellos se conviertan en responsables de tantas palabras, que tal vez tengan poco sentido.
Me despido.
Un gran saludo.
Martín Elordi
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