Sin bajada de línea, esta vez el relato comienza directamente. Porque impactó, por decirlo de una manera, el lugar donde se desarrolló del show. Ni más ni menos, el espectáculo se vivió en el sótano de una iglesia evangélica, en pleno centro de Florida, Vicente López.
¿Qué hacían ahí cuatro tipos que poco tienen que ver con religión alguna? Principalmente, cumplir con una fecha organizada por un séquito chupasangre "contratando" a grupos rokeros desesperados por luces, sonido y gente coreando temas. Entonces habría que incluir a Viejo Smoking en ese movimiento, cargando con el pesar de presentarse en fechas "fáciles", por decirlo de alguna manera, sin opciones de contrarrestar ofertas (¿?).
No vale la pena entrar en detalles, pero si algo quisimos dejar en claro en éste medio es la oposición en relación al accionar ventajero de promotores (en este caso inexpertos por naturaleza) que producen o montan eventos que visiblemente llegan a escaparseles de las manos por ignorancia.
Seis, siete bandas, al menos... La última que tocó fue la mejor (Leticia Soma) y el público estaba a esa altura en algún boliche de zona norte.
En cuanto la performance de Viejo Smoking no hay mucho para detallar. Tal vez porque de antemano los chicos sabían que la fecha era para cumplir, y de ahí nace el error de no poder calificar la actuación, porque por cumplir, las cosas a veces nunca salen bien del todo.
Es cierto que pusieron actitud, pero la banda distó en demasía de aquella que presentó "Déjà vu de Balvanera" hace poco más de un mes en San Telmo. ¿Sobrecarga anual? Difícil. ¿Sobrecarga de que?
En lo que aspira a ser una de las primeras críticas fuertes al grupo se dejaron entrever algunas cuestiones como falta de ensayo, y en escena, en vivo, hasta cierto desgano. Una cosa son los zánganos autodominados productores, otra muy diferente la oferta y la propuesta de VS.
Lo curioso y hasta divertido, fue cuando uno de los pibes que organizaron el festival, se "subió" al escenario con un importante sentido de preocupación sobre una grúa llevándose un Peugeot 306.
"Flaco, no te podés subir así y hacer la tuya" se escuchó de fondo con un tono de voz perplejo ante esa sorpresiva interrupción.
Nada que ver. Pero son vivencias y tienen que servir como experiencia y no como reproche. No maten a éste cronista, las líneas expuestas son una observación que ojalá sea entendida como un punto de vista diferente, por "fuera" del sentimiento smoking, que es muy copado.
Será hasta la próxima, si es que participan a miradiorock! del acústico en FM Palermo, por cierto muy esperado desde éste mismísimo momento.
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