de gira
CHUELE CHUEL, DIJO BEBA.
Con un cronista devaluado, maltratado por labores ajenos a sus gustos y preferencias, los Smokings sarparon en tandem hacia la ciudad rionegrina de Choele Choel, una de las tantas ciudades por las que Rodolfo Walsh dejó su huella. Para Radiorock! escribe "Poroto" Mencia, especialista del under, los asados y el tejo.
Frío. Pero mal... pasar esos 140 km entre Río Colorado y Choele Choel es como un infinito viaje al abismo. Son 140 km de recta. Son 140 km de la nada absoluta, pero más llevaderos que la distancia desértica de la "Conquistadores del Desierto".
La verdad, parece que Viejo Smoking no repara en distancias. No les interesa encontrarse con "orcos" en un pueblo gris y oscuro, semejante a Mordor. No, nada de eso. La banda quiere tocar, se mueve, organiza, planifica y por último, me invita a este paseo al más alla, a casi mil km de Capital Federal.
La habitación que Sebastián Badía, líder expedicionario me habilitó, era lamentable. En realidad, los músicos no ligaron mejor suerte tampoco. Menos el señor Badía. Pero la aventura recién iniciada era motivante, sobre todo porque la visita constaba de dos fechas seguidas, dos inéditas presentaciones para la banda en una misma ciudad.
Hay que destacar que el viernes fue una fecha pobre. Las razones pueden ser encontradas y entendidass en los horarios y el clima: en una ciudad de 15 mil habitantes, ¿quién relega la calidez del hogar, un buen vino con un film y sus chocolates, a movilizarse con apenas 2 grados bajo cero al bar, el único bar del pueblo? Ah, me olvidaba la hora... La banda arrancó a las dos de la mañana... Y había que tocar hasta las 4.30 hs.
Marcos, el dueño de Santo Remedio, se despreocupó totalmente de las fechas. Según lo que me comentaron los integrantes, el tipo quería que esta banda oriunda del Valle y Capital Federal, se desangre los dedos tocando y tocando...
"Pues bien, eso haremos"
La batería empezó a desarmarse. Yo mismo anoté en mi agenda la rutina y los detalles musicales, aquellos que son interesantes para la crónica. Creo que el bajista en un momento se dormía, pero lo peor para el, era que la noche recién comenzaba.
Un muchacho desenfrenado lleno de "rock flogger" pedía temas de Miranda! lo que terminó por desmotivar al cantante, quien sin muchas vueltas, anunció que la primera presentación estaba concluida: "Venimos a tocar temas nuestros, y de las bandas que nos gustan", dijo Martín Elordi.
Punto.
Pero el dueño, amotinado entre cadáveres de Heineken, salió con tapones de punta: "Falta media hora", dijo, enojado y con los ojos extraviados. "Es verdad, pero si sabés ajustar la batería seguimos, sino, nos vamos a dormir a lo de Amanda".
Por suerte, Amanda, "La Señora" del hostel nueve estrellas en el que paraba el grupo, se despertó cerca de las 8 de la mañana, cuando todo era incoherencia, flashes místicos, frío, risas y latidos fuertes. La habitación en la que se alojaba el bajista Mauro González tenía una entrada "dantesca" próxima al amanecer.
El cronista de ésta nota, quedó sumergido en placeres y dolores, todo al mismo tiempo, escondido en la cucha del perro, donde vivía "Sultán".
"Ya está el asado"
Que 10 kilos no son nada che. Y si no, llegué a anotar apodos de lujo, pero este es el que más me gustó: "Trituradora González". No quedó nada. Y eran 10 kilos, de verdad.
Buena gente la de Choele. Sin dudas. Y el agasajo a Viejo Smoking en la parrilla de Juan Pablo, a metros de la Ruta 22, habla por sí solo.
Badía acomodó a la tropa, pero cuando la palabra "A-SA-DO" surcó por los aires del bulín de Amanda, nadie dijo "quiero seguir durmiendo", obviamente... menos este periodista.
Sobremesa de 4 horas. Si, algo larga la charla. Paseo por el río, "Era del hielo" y un mini descanso hasta la prueba de sonido.
A la noche, otro agasajo por parte de Marcos y Gustavo, la familia, y cartón lleno. Los agradecimientos por parte de la comitiva fueron elocuentes. La atención, de lo mejor... lejos.
El show, este sí.
Este medio me da la posibilidad de escribir, y el director de Radiorock! sabe que soy muy crítico. Opino que el segundo recital de VS fue muy bueno. Fue divertido. Fue completo, a bar lleno. También fue extenso. Improvisado: existieron interpretaciones espontáneas de "No tan distintos", de Sumo y "Solito vas", de Las Pelotas.
El público era otro. Este, estaba compuesto por gente atenta, que quería escuchar una banda que venía desde lejos con intenciones de mostrar su música, próxima a estamparse en cd. Así lo entendieron, con aplausos y bises.
Una gran actuación de Dalmiro Lacaze en primera guitarra, y de Gabriel Aguero en batería.
Sonaba mejor que la noche anterior, el amigo "Toti" entendió de movida adonde apuntaba el repertorio del grupo, porque no los hizo sonar fuerte, mas allá de esos platos super brillosos del baterista.
Todos volvieron menos uno. Era imperioso dormir. De todos modos el regreso a Buenos Aires no fue la excusa para el descanso. Nadie durmió. Niebla, frío, carteles que nunca acercan el destino final. Cañuelas, accesos, bajadas... Que se yo... Sueño, mucho sueño...
La próxima, si el viaje smoking tiene destino incierto, me prendo. Estos parajes de rock en los que se mueven son únicos y merecen ser vividos. No hay ninguna duda.
"Poroto" Mencia.
3 comentarios:
debo remarcar que me parecio una de las mejores cronicas que lei en el blog, debo extender mis felicitaciones al señor "poroto" mencia y que sepa sr., que voy a estar esperando mas cronicas de su parte-..
saludos gabi
Con lo que leí me pregunto...cuando tocan en Bs.As.???
Muy buena página!!!
Besos Doc.Márt!
Liyi
Pd:para cuando unos martinacos? que manera de hacer preguntas?no?jeje
JAJAjajaj Muy buena poroto te felicito saludos (la trituradora) jaj
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